LA MOVIDA DE LOS 80 Ciertas formas de bar caliente diorama siempre avanzamos en círculos polifonía estrecha Madrid se estremece como un animalito es agua Asesinado el Muchacho Eléctrico en cualquier parte sólo queda lo gris lo submarino infinitos gaseosos en torno al Bar Humano bola contra bola de metal asesino las glándulas generan recuerdos como aquellos labios muertos Lotte Lenya sonríe desde su viejo cliché una estatua otra estatua y mil estatuas o sombras o recuerdos luces y pulsaciones de un astro en la ventana y hay cuerpos muy calientes lo recuerdas sin matriz así la mano blanda se retuercen los pocos que están ahí copulan mueren los ciegos en sus garitas transparentes entrañas arrancadas y olor a niebla matinal sin sangre bocas abiertas a las puertas de un solo que no calienta más que mármoles sus piernas milagro de leche y un libro abierto recuerda él ya murió se lo dijimos es la cámara de torturas un lugar sombrío junto al monte de Venus -verdad del rinoceronte junglas de terciopelo- no no recuerdas nada pero existe una línea directa tendrás pecho y vientre crepúsculos de muchacho eléctrico una bandada de ojos oh qué lejos nubes vendidas al mejor postor en los escaparates ciudadanos es todo igual y siempre habrá cerveza en tus cabellos Eduardo Haro Ibars
LA MOVIDA DE LOS 80
ResponderEliminarCiertas formas de bar caliente diorama
siempre avanzamos en círculos polifonía estrecha
Madrid se estremece como un animalito
es agua Asesinado el Muchacho Eléctrico en cualquier parte
sólo queda lo gris lo submarino
infinitos gaseosos en torno al Bar Humano
bola contra bola de metal asesino
las glándulas generan
recuerdos como aquellos labios muertos Lotte Lenya
sonríe desde su viejo cliché
una estatua otra estatua y mil estatuas
o sombras o recuerdos luces y pulsaciones
de un astro en la ventana
y hay cuerpos muy calientes lo recuerdas
sin matriz así la mano blanda
se retuercen los pocos que están ahí copulan
mueren los ciegos en sus garitas transparentes
entrañas arrancadas y olor a niebla matinal sin sangre
bocas abiertas a las puertas de un solo
que no calienta más que mármoles
sus piernas milagro de leche y un libro abierto recuerda
él ya murió se lo dijimos es la cámara de torturas un lugar sombrío
junto al monte de Venus -verdad del rinoceronte
junglas de terciopelo- no no recuerdas nada
pero existe una línea directa tendrás pecho y vientre
crepúsculos de muchacho eléctrico una bandada de ojos oh qué lejos
nubes vendidas al mejor postor en los escaparates ciudadanos
es todo igual
y siempre habrá cerveza en tus cabellos
Eduardo Haro Ibars