VIRGEN DE LOS DOLORES, ROSA MÍSTICA Era Ella, y nadie lo sabía. Pero cuando pasaba los árboles se arrodillaban. Anidaba en sus ojos el Ave María. Y en su cabellera se trenzaban las letanías. Era Ella. Era Ella. Me desmayé en sus manos como una hoja muerta, sus manos ojivales que daban de comer a las estrellas. Por el aire volaban romanzas sin sonido... Y en su almohada de pasos me quedé dormido.
VIRGEN DE LOS DOLORES, ROSA MÍSTICA
ResponderEliminarEra Ella,
y nadie lo sabía.
Pero cuando pasaba
los árboles se arrodillaban.
Anidaba en sus ojos
el Ave María.
Y en su cabellera
se trenzaban las letanías.
Era Ella.
Era Ella.
Me desmayé en sus manos
como una hoja muerta,
sus manos ojivales
que daban de comer a las estrellas.
Por el aire volaban
romanzas sin sonido...
Y en su almohada de pasos
me quedé dormido.